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¿Dónde están las emociones en el Ciberespacio? Análisis de la situación actual

Autor Nicole Etchevers Goijberg*

Recibido el 22 de noviembre de 2005

INTRODUCCIÓN / RESUMEN

Como prefacio de una investigación sobre comunicación emocional en el ciberespacio, se hizo prioritario realizar un análisis del estado actual de la situación, encontrándose que en los estudios realizados, las emociones prácticamente brillaban por su ausencia. En un recorrido por el panorama nacional e internacional, se deja expuesto lo que hasta ahora se ha desarrollado y lo mucho que falta por estudiar con respecto a las emociones transmitidas por medios on-line.

ENCONTRANDO EL VALOR DE LAS EMOCIONES

El estudio de la Comunicación Emocional como tal, lleva muy poco tiempo. De hecho, está en los albores de lo que el tema puede y debe aportar para la salud y bienestar de las personas (World Database of Happiness, MBA (1) ). En el momento en que a la Comunicación Emocional se le reconozca como atributo universal, del que todos los sujetos pueden beneficiarse para ser más felices, entonces será más viable su introducción en muchos otros sistemas, no sólo el relacional y afectivo. La meta del siglo XXI, aparte del continuo desarrollo tecnológico, es conseguir un "mejor" Hombre (aunque hasta el momento la situación mundial lo ha puesto difícil). Es imperioso que se tome conciencia de la importancia de la felicidad y el bienestar humanos; "que los humanos vuelvan a ser humanos y se comuniquen" (Baena, 2002) . Aunque el estudio científico de éstos factores comenzó relativamente tarde, recientemente ha experimentado un desarrollo insospechado (Argyle, 1987; Bradburn, 1969; Csikszentmihalyi, 1997; Delgado, 1991; Eysenck, 1990; Myers, 1993; Strack, Argyle y Schwartz, 1990; Veenhoven, 1984). El fin último de este análisis es cooperar para este bienestar y felicidad humanas.

Precisamente, si se instauran los principios de una Comunicación Emocional dentro del sector educativo, lo que se obtiene son las bases de la educación emocional. Los estudiosos de la educación reconocen el aporte vital que los aspectos emocionales positivos aportan en la formación del sujeto (Bisquerra, 2002; García Carrasco y Del Dujo, 2001; Shapiro, 1997). Es a partir de la llamada "revolución emocional" de la década de los noventa, que el concepto educación emocional comienza a ser aceptado por los integrantes del mundo educativo. Inclusive, en la actualidad, este término podría considerarse, de cierta manera, de dominio público, como afirma el catedrático en educación, Rafael Bisquerra (2002). Se espera que en un futuro cercano se llegue al punto donde comunicación y educación emocional se entrecrucen.

Son varios los aspectos a considerar para realizar un análisis de la situación de la Comunicación Emocional. En primera instancia se debe especificar qué es lo que ya se conoce acerca del tema y no es menester ser un erudito para saber que independientemente para cada uno de los términos que componen el concepto, existen una infinidad de estudios, escuelas y teorías. Sólo por repasar brevemente los dos conceptos principales, se puede mencionar lo siguiente: la comunicación se ha estudiado desde hace más de un siglo, con una infinidad de representantes como Shannon, McLuhan, Saussure, Bateson, Birdwhistell, Hall, Goffman, Watzlawick, miembros éstos últimos de la escuela de Palo Alto, Mattelart, Schmucler, Ramonet, Zillman, etc. El estudio de la comunicación se puede aprehender tanto desde un enfoque humano, psicológico, social, técnico y tecnológico, como de masas. O tal vez, desde muchos otros enfoques que quedan fuera de este listado, ya que la comunicación está presente siempre: "no se puede no comunicar" como manifiestan los representantes de Palo Alto (Bateson et.al., 1984).

De la misma forma, la emoción también ha sido estudiada desde varias perspectivas: filosófica, psicológica, biológica, social, etc. Grandes representantes de la filosofía que tocaron el tema de las emociones, de alguna manera, fueron Platón, Aristóteles, San Agustín y Tomás de Aquino, entre otros. Entre los evolucionistas, Darwin, fue su más fiel representante. Los psicólogos, psiquiatras y teóricos de la mente son los que, ahora -una vez que el estudio de la mente pasó de la filosofía a su dominio - , estudian con más ahínco la emoción: James, como pionero de la psicología; Freud, que aunque no escribió una teoría sobre emociones las trabajó profusamente debido a la influencia que tenían sobre las afecciones psíquicas; los conductistas y cognitivistas, Ekman, Frijda, Izard, Lazarus, Plutchik, etc. No obstante, fueron los representantes de las neurociencias como Damasio, Fuster, Greenspan, Le Doux, Luria, Papez, etc. quienes lograron situar nuevamente a las emociones en el eje central de estudio. Son ellos quienes prestaron mayor interés por la vida afectiva, inclusive con anterioridad que los psicólogos (2) . Finalmente, dentro de este listado no pueden quedar ajenos los antropólogos y sociólogos, como G.H. Mead. En su libro El Laberinto Sentimental, Marina (2000a) indica que "todas las investigaciones recientes en el campo afectivo pueden ordenarse en cuatro grandes grupos: evolutivo, psicofísico, dinámico, y constructivista."

Estas referencias, que siendo enumerativas no son taxativas, demuestran una ínfima parte del legado histórico en el que se ha estudiado ambos temas, aunque curiosamente, y con relación a la emoción, nunca han logrado ocupar un lugar importante sino hasta los últimos años (Evans, 2002; Greenspan, 1998; Le Doux, 1999; Marina, 2000a). En consecuencia, en el punto donde se asocian ambos términos -comunicación y emoción-, se descubre un campo donde falta mucho por hacer. Si se buscan específicamente investigaciones sobre Comunicación Emocional, no son muchas las que se encuentran, es más, la expresión continúa siendo ambivalente para muchos investigadores. Algunos autores como Baena (2002) , Brothers (1997), Picard (1998) y Sebastián (2001) hacen uso explícito del concepto de Comunicación Emocional en sus escritos. Curiosa referencia, pues todas son mujeres. Aunque el constructo como tal, quizás aún no sea de uso generalizado en las investigaciones científicas, sí es un término regular en el ambiente menos formal y no académico. Tal vez se requiera de un nuevo "best-seller" para que sea reconocido científica y académicamente.

LAS EMOCIONES ON-LINE

Ahora bien, centrándose en el tema de interés, - el ciberespacio y específicamente las relaciones interpersonales creadas en este entorno- cabe preguntarse una serie de temas que hasta ahora no han sido estudiados en exclusiva: ¿qué pasa con la comunicación emocional en Internet? ¿es posible realmente transmitir emociones en un medio considerado frío e impersonal? ¿cómo se representan las emociones en el ciberespacio? ¿qué pasa con lo que no puede transmitirse verbalmente por este medio?

Para responder a éstas y otras muchas preguntas que pueden ir surgiendo en el camino, es menester adentrarse en una pluralidad de campos disciplinarios con los que se deberá crear la base teórica de los estudios a futuro. Hasta el momento, no se han encontrado trabajos que estudien en específico las preguntas que se han planteado, sin embargo, existe cierta relación con investigaciones realizadas, sobre todo desde el área de la salud -psicología, psiquiatría, neurociencias- y de las ciencias sociales, que orientan hacia este rumbo.

Se ha establecido, desde una visión compartida por varios científicos (Damasio,1996; De Sousa, 1991; Gardner, 1995; Goleman, 1997; Greenspan, 1997; Le Doux, 1999, Turkle, 1997), que a diferencia de lo que planteaba Descartes, la razón (mente), no es la única encargada de regir nuestra personalidad, nuestras actitudes y nuestro comportamiento ante la vida. El fisiólogo Claude Bernard, a finales del siglo XIX, ya señalaba que "Le sentiment est á l'origine de tout" (el sentimiento es el origen de todo). Si se acepta como verdadera esta afirmación, - y sin intentar realizar un análisis de las investigaciones llevadas a cabo en esta área, ya que se extendería en demasía este escrito- se puede comprender la visión integradora (mente-cuerpo-emoción) que los investigadores utilizan actualmente en sus proyectos, y a partir de la cual teorizan y buscan respuestas. Es, por lo tanto, bajo esta perspectiva que los siguientes trabajos de investigación que se mencionarán tendrán directa relación con esta "antidualidad" -razón y emoción- , aunque no se le mencione directamente, pues queda implícita su aceptación al manifestar la necesidad de prestar mayor atención al factor emocional en los seres humanos.

No es posible dejar de aceptar el hecho que Estados Unidos es el país que lleva la delantera en investigaciones que implican la emoción como pilar del comportamiento humano. Lejos de cualquier otro país, éste sigue siendo el principal actor en el estudio de la comunicación, las emociones, la identidad -el self- , las relaciones interpersonales y a partir de la década pasada, la relación de éstos con Internet.

Dentro de las escasas investigaciones que se han efectuado, cabe destacar las realizadas por el MIT - Massachusetts Institute of Technology- dentro de sus programas de Ciencia, Tecnología y Sociedad. Con la reciente creación en el 2001 del Centro MIT Initiative on Technology and Self -perteneciente al mencionado programa y fundado y dirigido por Sherry Turkle-, se han abierto una serie de puertas para que temas como identidad, comunidad y lo que implica SER humano, junto a las cambiantes nuevas tecnologías, sean considerados de manera seria y respetada. El principal objetivo de este centro es reflexionar e investigar sobre el aspecto subjetivo de la tecnología y elevar el nivel del discurso público en referencia a las dimensiones social y psicológicas del cambio tecnológico. Aparte de las investigaciones propias de Turkle, de las cuales se hablará más adelante, la creación de un centro especializado por parte de una entidad tan reconocida en el ámbito académico y de investigación como es el MIT, que se interese por el estudio del ser, su emoción y relación con otros (sean sujetos o máquinas), debería ser aliciente suficiente para asegurar que el inicio de un estudio de estas características no es una quimera. Hasta el momento, en la corta vida de ese centro se ha logrado establecer una rutina de trabajo que incorpora a investigadores de diferentes áreas como psicología, medicina, biología, tecnologías, arte y ciencias sociales. Constituidos en grupos de trabajo independientes, sus heterogéneos miembros convergen en discutir y analizar un tema específico -que pueden variar desde "tecnologías del cuerpo" hasta "psicoanálisis y cultura digital"- con el objetivo de construir los componentes nucleares de los conceptos y modelos que dominarán el campo en las futuras investigaciones. Aún es muy pronto para determinar la eficacia de un centro dedicado a la fusión de dos temas tan imbricados como son el ser humano y la tecnología, no obstante, es un buen comienzo.

Los trabajos realizados por la Dra. Turkle, con anterioridad a la fundación del centro, establecieron una pauta a seguir en la importancia del estudio de las relaciones mediadas por ordenador, a decir, ciberrelaciones. Estas interacciones realizadas a través de Internet (en su mayoría) surgen por lo tanto como la piedra angular de esta revisión, ya que precisamente se necesita de una comunicación interpersonal efectuada "virtualmente" para comprobar la presencia emocional en ellas. Sin embargo, ningún trabajo precedente se ha enfocado desde esta mira.

Desde este mismo punto de vista, y como se ha venido insistiendo desde el principio, se inicia un recorrido para tratar de determinar los beneficios que la comunicación emocional aporta al individuo, no sólo en la vida real, sino también en la virtual, determinada ésta por factores humanos no físicos. El papel que desempeña la construcción de la personalidad, el uso racional que hacemos de ella, las emociones, y su factible comunicación a otros sujetos, es esencial para las personas en cada minuto de su vida, ciberespacio incluido. Mas aún, si se comprueba que el mayor porcentaje del uso de Internet está siendo dedicado a efectos de comunicación interpersonal (Horrigan & Rainie, 2001).

Internet constituye una oportunidad única para la auto expresión, por lo tanto, esperaríamos que la persona lo utilizara primero y principalmente para expresar esos aspectos del yo (self) que ella o el tienen la fuerte necesidad de expresar, llamado (true self): esos aspectos extraordinariamente reales e importantes del yo que no suelen decirse o expresarse con facilidad a los demás (3) (Turkle, 1995 citado en Bargh, 2002)

Existe una clara tendencia a estudiar las causas que fomentan la "intensidad" de las ciberrelaciones, la comunicación y auto expresión del yo, la construcción de "nuevas" identidades, el abuso del anonimato, y sobre todo, los efectos sociales que pueden conllevar este tipo de prácticas, pero dónde quedan las preguntas iniciales de si ¿es posible transmitir emociones por estas vías? y ¿cómo se trasmiten?, ¿acaso se está creando un nuevo lenguaje a partir del cual los sujetos se sienten conectados más íntimamente, al igual o más, que si estuvieran cara a cara?

Las investigaciones realizadas en la Universidad Carnegie Mellon por un equipo de científicos (Boneva, Kraut & Frohlich, 2001; Kraut, Lundmark, Patterson, Kiesler, Mukopadhyay & Scherlis, 1998; Kraut, R. & Kiesler, S.,2003 ) causaron controversia por las contradicciones que surgieron entre unos y otros proyectos a lo largo de los últimos siete años. Sus estudios se centran en la influencia del uso de Internet en las relaciones sociales. Los resultados de su primera investigación The Home Net Study 1 (1998) formaron parte durante varios días de los titulares nacionales de información de Estados Unidos en los cuales se leía: "Internet tiene el potencial para convertirnos en sujetos socialmente aislados, solitarios y depresivos". A los autores de esta investigación se les criticó arduamente por no trabajar con una muestra representativa ni tener un grupo de control en sus experimentos. Curiosamente, en sus siguientes proyectos - Home Net 2 y Home Net 3-, aquellos efectos negativos (tristeza, soledad y depresión) que se habían mencionado como conclusión en su investigación anterior, se habían disipado (Kraut & Kiesler, 2003).

Parte importante de estas investigaciones se centra en la relación que se produce entre las personas y el uso habitual de Internet, los efectos que provoca esta interacción y la estabilidad psicológica y social de los sujetos implicados. Todos estos proyectos llevan implícito el uso del factor emocional, pues al estudiar las relaciones interpersonales y la comunicación que se da entre ellas - sea por el medio que sea- se está involucrando el factor afectivo. Pero se insiste en que no se le da al proceso emocional el rol principal. De las investigaciones efectuadas por esta universidad que más se acercan al tema aquí tratado, se puede mencionar Email, Gender and Personal Relationships (Boneva, Kraut & Frohlich, 2001), ya que precisamente aborda el uso del email como uno de las vías de comunicación más utilizada por los usuarios de Internet para entablar nuevas relaciones interpersonales o proseguir con las ya establecidas de antemano en la vida real. Desafortunadamente la incidencia principal de esta investigación se centra en las diferencias de género, característica que influye pero no es primordial en este proyecto. Sin embargo, sirve como referencia. Tras realizar un estudio basado tanto en metodologías cuantitativas como cualitativas, llegaron a la conclusión que el email está produciendo, generalmente, efectos beneficiosos en las relaciones interpersonales. Posteriormente, algunos miembros de este grupo de investigación continuaron la línea con otro trabajo denominado The Quality of Online Relationships (Cummings, Butler & Kraut, 2002) donde se concluye que a las relaciones online (4) se les otorga menor valor que a las offline, independientemente que se haya comprobado a su vez, lo profundas e importantes que puedan llegar a ser las relaciones interpersonales cultivadas en este medio. La controversia está fundamentada principalmente en directa dependencia si estas relaciones se crean para "complementar" o "sustituir" las relaciones creadas en la vida real.

Otro estudio, Making Friends on Cyberspace (Parks & Floyd, 1996), revela que Internet es el mayor espacio de encuentro mundial. El ciberespacio es utilizado para ahondar las relaciones interpersonales de una manera mucho más rápida, directa y profunda. No obstante, este medio no debe considerarse como sustituto de las relaciones interpersonales cara a cara, sino meramente como una oportunidad nueva y diferente de conocer gente y expresar quienes somos y qué buscamos por medio de una adecuada comunicación emocional. Parks proviene del mundo de la comunicación y se centra específicamente en el aspecto humano de éstas: las relaciones interpersonales. En la actualidad, continua sus investigaciones por los mismos derroteros sólo que anexando el factor tecnológico de Internet. De esta manera, sus últimos trabajos se refieren a temas como qué tan frecuente se crean relaciones personales en Internet, quién las crea, qué tan cercanas o evolucionadas logran ser o si las relaciones creadas online logran emigrar a la vida real. El tema predominante sigue siendo la capacidad que tienen los sujetos de crear relaciones interpersonales a través de Internet (ya sea por emails de comunicación e intercambio personal, chats, mensajería instantánea o MUDS (5) ) , la asiduidad con que se crean y sobre todo, el impacto que producen en los sujetos. Estos temas han sido ampliamente estudiados, desde diferentes perspectivas: psicológicas (Suler, 1996, 2003; Riva, 2002; Wallace, 2001), sociales (Del Brutto, 1999; Gordo López, 2001; Rheingold, 1991; Salazar, 1999; Utz, 2000), patológicas (Young, 1994), etc., no obstante, sigue faltando un análisis definido del manejo emocional en las comunicaciones efectuadas dentro de estos espacios.

Con la impresionante evolución de la inteligencia artificial, no es de sorprender el aumento en el interés de crear agentes, robots, mobots, cyborgs o cualquier tipo de objeto animado artificialmente, que sean cada vez más parecidos a nosotros, los seres humanos, emociones incluídas. Para ello, los científicos e ingenieros no sólo se están preocupando de darles a estos entes una adecuada corporeidad, sino que están enfatizando el aspecto afectivo y emocional que pueden llegar a desarrollar. Para continuar en esta línea se recomienda el libro "Los Ordenadores Emocionales" de Picard (1998) en donde expone el porqué es necesario insertar emociones en los ordenadores (6) , sus beneficios y perjuicios y finalmente, líneas para la creación de éstos. Aunque se considera prácticamente de referencia obligatorio conocer estas líneas de acción científica en la evolución tecnológica, no es precisamente en esta dirección por donde se considera relevante continuar este análisis. No obstante, se quiere dejar constancia que si "buscamos" las emociones, éstas ya no sólo aparecen en las personas, en su mundo real y en el ciberespacio, sino que dentro de poco, también las encontraremos formando parte de nuestros equipos, ropa y utensilios.

Se ha hecho un pequeño resumen de las principales investigaciones a lo largo de la última década, no obstante, se ha mencionado poco el ámbito español. Las investigaciones vinculadas a cómo se transmiten los estados emocionales en Internet, o más bien, en la comunicación mediada por ordenador, están en sus inicios en España y hasta la fecha, son pocas las que se refieren a ellas en exclusiva.

Algunos investigadores como Gordo López (2002); Mayans (2000a, 2000b, 2000c, 2002); Peris, R., Gimeno, M., Pinazo, D., Ortet, G., Carrero, V., Sanchiz, M. e Ibáñez, I. (2002) y Torres (2001) entre otros, se han interesado por estudiar, de una u otra manera, las relaciones interpersonales en el ciberespacio. La mayoría de estas investigaciones se centran en los factores sociales, psicológicos e incluso de lenguaje que se generan en los entornos de comunicación on-line, siendo el Chat (7) el sistema comunicacional al que más hacen referencia. Ejemplo de lo anterior es Peris et.al (2002), de la Universidad Jaume I, quien realizó un estudio denominado Las cyberrelaciones: acercamiento psicosocial a l@s internautas, el cual tenía por objetivo el estudiar las relaciones interpersonales en el ciberespacio, siendo utilizado el chat como medio de interacción. Los datos obtenidos les originaron la posibilidad de crear un perfil de personalidad y sociodemográfico de este tipo de usuarios. A diferencia de otras investigaciones, en este trabajo se concluye que las relaciones originadas online son perfectamente saludables y sirven como complemento de las creadas cara a cara.

Si bien en los escritos e investigaciones referidas se menciona el factor emocional, en mayor o menor amplitud, vuelve a quedar sin contestar la pregunta primordial ¿es posible la transmisión de emociones en el ciberespacio? y de ser así, ¿cómo se está llevando a cabo?

Se reconoce que España se encuentra en la infancia del estudio ciberespacial (en la mayoría de los sentidos), a pesar de ello, no se puede dejar de mencionar como un gran paso adelante la creación de nuevos centros, institutos y observatorios específicos como por ejemplo, el Internet Interdisciplinary Institute (IN3) del UOC o el Observatorio de la Cibersociedad, que se dedican a fomentar la reflexión y análisis serio y científico sobre los avances y problemáticas relacionados al universo Internet. No cabe duda que dentro de poco tiempo, las emociones también pasarán a formar parte de las investigaciones fomentadas por estos y otros organismos.

CONCLUSIONES

Como se comprueba por lo citado anteriormente, las investigaciones en torno al aspecto emocional de Internet siguen siendo escasas y pueden variar demasiado entre ellas. Las hay que enfatizan la importancia del factor emocional en las interfases entre Hombre - Máquina, es decir, la creación de interfases afectivas, y otras, que se concentran en el papel de la emoción en el ser humano: su personalidad, el entorno social o sus patologías. Pero ninguna de ellas investiga el "cómo" se lleva a cabo el intercambio emocional dentro de las comunicaciones on-line. Y más aún, la importancia que esta comunicación emocional supone para el bienestar de las personas.

Es precisamente el bienestar de las personas uno de los fines últimos de la educación, y de ahí la relación del tema que se aborda con la educación emocional. A pesar que no hay investigaciones específicas de educación emocional a través de Internet, debido a su reciente aparición, no está de más el unir estas dos líneas, comunicación y educación emocional, para que en un futuro pueda ser utilizado tanto en procesos de formación ordinarios, como aquellos efectuados en entornos virtuales. La primera parte de este proyecto ideal - la incorporación de la educación emocional a la enseñanza- ya está siendo empleada por algunos grupos de expertos en la materia. Como se mencionó en un principio, Estados Unidos, es el país que lleva la delantera en la integración de este concepto en el desempeño educacional, aunque no es el único. Desgraciadamente, fue a partir de repetidos hechos de violencia en las escuelas, de niños y adolescentes, que se comenzó a tomar conciencia sobre la escasa enseñanza de los aspectos emocionales en los programas de formación. Se creía erróneamente, que la instrucción emocional debía correr por cuenta de las familias. Se ha demostrado que esto generalmente no sucede y que existe una carencia del manejo emocional por parte, sobre todo, de adolescentes.

Por lo tanto y a manera de conclusión, ¿qué mejor manera de crear una nueva etapa de estabilidad en la vida de los seres humanos, si desde los inicios de su formación se les enseña una adecuada educación emocional, que englobe además la manera en que ésta deba ser comunicada hacia los otros y hacia ellos mismos en su futuro diario vivir? Y mejor aún, ¿porqué no utilizarlo en conjunto con las nuevas tecnologías para formar parte así, de un proyecto común, integral, moderno y enriquecedor para el desarrollo de todo ser humano?

Con esto se dejan abiertas una serie de preguntas e interrogantes que inciten a la investigación y profundización del papel de las emociones y su comunicación en el incesante desarrollo de las tecnologías de la comunicación. El porqué se considera necesario queda de manifiesto claramente al comprobarse que cada día, estos sistemas comunicacionales están siendo utilizados por más y más personas, y mientras no se disminuyan las limitaciones que hasta ahora las afectan (tal vez en un futuro estos estudios ya no sean relevantes puesto que se habrán superado las limitaciones físicas de la tecnología), se debe encontrar la mejor manera de que la comunicación emocional surgida dentro del ciberespacio, sea la más eficaz y la que logre el mejor entendimiento y bienestar de las personas.

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NOTAS

 ^ 1. En ciencias de la salud las siglas MBA se refieren a Medicina Basada en la Afectividad.

 ^ 2. Según Marina (2000) se estudiaba primero la biología de las emociones que su psicología, ya que hasta los setenta, neurólogos y endocrinólogos estuvieron mas interesados en la vida afectiva que los psicólogos. Hoy en día, son nuevamente los neurólogos los que llevan la voz cantante debido a los descubrimientos del proceso emocional en el cerebro.

 ^ 3. Traducción realizada por la autora

 ^ 4. La traducción de online al castellano es . Se ha optado por dejar el término en inglés -al igual que el de offline - por su extendido uso en la terminología popular actual en lengua castellana.

 ^ 5. Entornos MUD (Multi User Dungeon/Domain), MOO (Multiuser Object Orientaded) o MUSH (Multi User Shared Hallucination). Son entornos de "realidad virtual" basados en texto, objetos o iconos que combinan diversos ingredientes para crear una fuerte sensación de comunidad entre sus usuarios.

 ^ 6. Picard hace referencia a ordenadores como cualquier artefacto o mecanismo tecnológico (ordenadores, móviles, robots, juguetes, etc.)

 ^ 7. Existen diversos sistemas de comunicación on-line. Los más utilizados hoy en día son: correo electrónico, chats, mensajería instantánea, foros de discusión, listas de distribución y MUD's.

*Publicacion Original: Revista TEXTOS de la CiberSociedad ISSN 1577-

3760 · Número 5 · Temática Variada – 2005 - http://www.cibersociedad.net/textos/articulo.php?art=71

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ISSN 1853-1849